AP: CRONICA DE UNA RUPTURA ANUNCIADA Luis Rosero M.

Diversos factores han llevado a la ruptura de AP, entre los que destacan los políticos, la corrupción y la falta de compromiso y coherencia de algunos de sus miembros y dirigentes.

Entre los factores políticos, el nombramiento de Ricardo Patiño como Presidente de AP, en vez de Lenin Moreno, marca el inicio de la ruptura de AP y, al parecer, el nuevo rumbo del gobierno en relación al programa definido por este movimiento.

A nivel del bloque parlamentario de AP, según van los acontecimientos, unos 40 asambleístas apoyarían al gobierno y los 35 restantes serían leales a Correa y a la nueva directiva de AP. La declaración de L. Moreno de que se vayan los que quieren irse, muestra claramente la intención de quedarse con el movimiento con el apoyo de ex ministros, ex asambleístas, ex funcionarios, etc., ahora funcionarios del gobierno actual o asambleístas, nombrados en los gobiernos de Correa, mostrando su interés de seguir en el poder.

La ruptura de AP tiene sus antecedentes en su creación, estructura, manejo y dirección del movimiento. Cuando fue creado dicho movimiento, se confío en el líder, que no se preocupó o relegó  la formación de los que tomaran la batuta, cuando éste dejará el poder y  la tienda política. En toda organización de política, con estructura vertical, cuya cúpula toma las decisiones sin la participación de las bases, es un movimiento que no puede esperar apoyo de éstas en momento de crisis o conflictos internos entre sus dirigentes. El manejo de AP, por la cúpula, se evidenciaba cuando se nombraban a los candidatos para elecciones seccionales, parlamentarias y presidenciales, que las nominaba el líder y los dirigentes regionales. La dirección, en el territorio, de AP, nombrados por la cúpula, siguió las instrucciones de líder, formaron los llamados Comités de la Revolución Ciudadana, que sólo servían para movilizar adeptos para concentraciones y eventos de apoyo al líder y al gobierno, son realmente un cascarón que se resquebrajó al dejar el poder su líder y éste no tener un reemplazo capaz de dirigir el movimiento.

La corrupción de alto nivel, en los gobiernos de Correa, fue otro factor fundamental para el desmoronamiento de AP, que fue aprovechado por el actual gobierno para develar el entramado corrupto en varias instituciones del estado, para obtener apoyo político. Pero no solo eso, sino que denunció los errores en el manejo del poder (estructura vertical de AP, acoso a dirigentes de oposición, intervención en otras funciones del estado, obras inconclusas y con fallas, etc.) cuya lógica está orientada a tratar de obtener capital político.

La falta de coherencia de algunos miembros de AP, que se quedan con el gobierno, está en su oportunismo, búsqueda de poder y ambiciones políticas, que se evidenciará más adelante cuando tengan que votar en la asamblea y posteriormente participen como candidatos en elecciones seccionales y presidenciales. Con la ruptura de AP, se rompe su sueño inicial de luchar contra el uso del poder y la derecha en función de sus intereses, abriendo la posibilidad para que ésta última vuelva a Carondolet.

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