El gobierno anunció que enviará varios proyectos de ley para aplicar medidas impositivas, laborales, evasión tributaria, contrabando, austeridad fiscal y programas sociales que, según el ejecutivo, reactivarían la economía, aumentarían el empleo y redistribución del ingreso.
Para las microempresas, con ventas de hasta 25.000 mensuales eliminaría el anticipo del Impuesto a la Renta (IR). También los exonera de este impuesto a los $11.000 de utilidad y a los nuevos microempresarios se los exonera de éste impuesto en los dos primeros años. Si bien estas unidades económicas son muchas su aporte a la producción es bajo, en cambio sí contribuyen al empleo. Pero también se anunció una reforma laboral que pretende la flexibilización de este mercado.
Para las empresas con ventas mayores a $ 25.000 mensuales se les devolverá gradualmente, a partir de 2018, el anticipo mínimo del IR condicionados a que mantengan o incrementen el empleo.
Para incentivar el ingreso de divisas, se le exonerará de IR, por 5 años, a la repatriación de capitales. A los exportadores se les devolverá impuestos por ingreso de divisas y por mantener el empleo. Esto sería incentivo un leve incentivo la dolarización, el problema central es que hay miles de millones que empresas ecuatorianas tienen en paraísos fiscales y se requiere incentivar más a las exportaciones para generar divisas
Para combatir la evasión aduanera, se establecerá un sistema para evitar la subvaloración de mercancías y se aplicará una tasa de control para detectar el contrabando. Estas medidas podrían tener efectos en el mediano plazo, pero queda pendiente la lucha contra el contrabando estructural y organizado. Además se aumenta el arancel a un conjunto de bienes, que es una medida preventiva para el posible déficit comercial o reducción de su superávit como ya habíamos anunciado.
Se incrementa el IR a las sociedades que vuelve al 25% y, por primera vez, el décimo tercer sueldo de más $ 3.000 pagará IR. Estas medidas buscan financiar el Plan Toda Una vida, son una política de redistribución para la equidad, para sostener el conjunto de programas sociales que comprende este plan.
Este conjunto de medidas son tibias para enfrentar el déficit fiscal, reactivar la economía, se relega el ajuste y medidas estructurales. Respecto al primero, el principal problema es de carácter estructural comenzando por el tamaño del estado. No hay un ajuste que reduzca de manera significativa el desequilibrio fiscal. El aumento del IR y el aumento del arancel si bien no fueron analizadas con los empresarios a cambio se les ofrece una reforma laboral que persigue flexibilidad laboral y devolución de anticipo de IR. Las medidas para favorecer la repatriación de capitales e ingreso de divisas son un paliativo, cuando en realidad el mayor problema de salida de divisas y de evasión fiscal se debe a las empresas offshore y a los paraísos fiscales y es ahí donde debe ponerse el acento para repatriar capitales. Aunque se anuncia un mecanismo de control para el contrabando, no hay un plan para el contrabando estructural. Se posterga nuevamente el ajuste y reforma estructural. Así la economía seguirá con languidez y desempleo.