LOS HURACANES EN EE.UU. REVIVEN EL CAMBIO CLIMATICO Luis Rosero

Los recientes huracanes Harvey, Irma y María, en 2017, que causaron destrozos en el Caribe y afectaron regiones de EE.UU. devastando Puerto Rico, Houston y la Florida, hacen rememorar el grave daño del huracán Katrina que, en 2005, destruyó New Orleans. Así mismo las frecuentes sequias e incendios forestales en California hacen revivir los efectos del calentamiento global.

Es precisamente, en 2017, Trump decidió que Estados Unidos abandone el Acuerdo de Paris, sobre el cambio climático, que produjo el repudio de científicos y especialistas ambientales de su país y del mundo por considerar que ignoraba las advertencias y las consecuencias de este fenómeno comprobado por la ciencia.

El efecto invernadero es causado por gases invernaderos que son generados principalmente por el uso de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) que utiliza la industria a nivel global. Los gases invernaderos son el dióxido de carbono (C02), gas metano (CH4), óxido nitroso (N20), cloroflurocarbono y ozono. El exceso de estos gases hace que se acumulen en la atmosfera e impide que los rayos caloríficos del sol, reflejados por la tierra, retornen al espacio quedando la energía calórica atrapada en la atmosfera aumentando la temperatura de la tierra. Agravan la emisión de estos gases, a mas del C02, la deforestación y los vehículos; en CH4, la ganadería; y, en N20, fertilizantes químicos.

El principal generador de dicho efecto es el dióxido de carbono, del cual EE.UU. es el segundo emisor en el mundo. Dicho efecto es el que provoca en cambio climático que altera las condiciones atmosféricas y se presume es el causante de tormentas, huracanes y otras distorsiones del clima como las sequias, etc.

Algunos críticos hablan que el trasfondo del abandono del acuerdo de París por parte de EE.UU. se debe a la pretensión de Trump de reactivar a la industria petrolera y la de carbón que, en este último, busca cumplir con reactivar zonas deprimidas, en algunos estados, por cumplir con la legislación ambiental. El acuerdo de París sería una camisa de fuerza para estas industrias de la energía

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